La nueva película de Mamoru Hosoda, “Scarlet”, no logra alcanzar el éxito esperado en taquilla y recibe bajas calificaciones del público, en un año dominado por grandes franquicias.
El mundo del anime cinematográfico vive un momento de contrastes. Mientras franquicias como Kimetsu no Yaiba (cuya película Demon Slayer: Infinity Castle superó los 70 millones de dólares en su fin de semana de estreno en Norteamérica) y Chainsaw Man (con su película Reze Arc estrenada en septiembre de 2025) dominan la taquilla, el aclamado director Mamoru Hosoda enfrenta un revés. Su nueva película, Scarlet, producida por Studio Chizu, ha tenido un rendimiento inferior al esperado en los cines japoneses, sin conseguir ubicarse dentro del top 5 de recaudación.
Las expectativas para Scarlet eran altas, pero los resultados iniciales han sido modestos. La cinta ha recaudado entre 450,000 y 1.9 millones de dólares, una cifra muy distante de los estrenos masivos de la temporada y que no pudo competir con la recopilación Jujutsu Kaisen: Execution. Para agravar la situación, la recepción del público ha sido fría: en la plataforma Filmmarks, la audiencia le ha otorgado una calificación promedio de 2.9, situándola entre las producciones peor valoradas del año.
Scarlet sigue la historia de una princesa medieval y espadachina que inicia una búsqueda de venganza por la muerte de su padre. Tras ser herida, termina en el “Otro Mundo”, donde conoce a un joven idealista del presente que la ayuda a sanar y le muestra un camino alejado del odio. Se trata de una premisa que explora la ruptura del ciclo de la venganza, aunque, al parecer, su ejecución no ha logrado conectar con el público japonés.
El desempeño de Scarlet resalta en un año donde otras películas de anime han logrado hitos significativos. Demon Slayer: Infinity Castle, por ejemplo, no solo tuvo un gran debut, sino que también consiguió un índice de aprobación del 98% en Rotten Tomatoes, desbancando a clásicos como El viaje de Chihiro del top 10 de la plataforma.
¿Consideras que el cine de anime original está perdiendo terreno frente a las grandes franquicias establecidas?