La voz que inmortalizó «Memories» tuvo que suspender su actuación por la escalada diplomática entre Pekín y Tokio.
Lo que prometía ser una fiesta para los amantes de los temas de anime terminó convirtiéndose en un episodio que ha desatado indignación en las redes. La veterana intérprete Maki Ōtsuki, de 52 años y célebre por los endings iniciales de One Piece: Memories y Run! Run! Run!, fue obligada a retirarse durante el Festival Bandai Namco 2025 en Shanghái. El público, atónito, presenció cómo la artista era desalojada sin explicaciones claras.
Las imágenes que circulan en línea muestran el instante en que, con la canción aún en curso, se corta el sonido y las luces se apagan. Acto seguido, personal de seguridad escolta a la vocalista de CASSIS fuera del escenario. Según comentarios publicados en plataformas locales, una orden de último minuto habría prohibido la participación de músicos japoneses, pese a contar con permisos previos. Testigos describen la medida como «absolutamente irregular» y un riesgo directo para la integridad del elenco.
El incidente forma parte de una ofensiva cultural derivada de las fricciones entre ambos países. La chispa se encendió cuando la primera ministra Sanae Takaichi advirtió que un eventual ataque chino a Taiwán recibiría respuesta militar de Japón. Pekín reaccionó con firmeza y amplió sus represalias más allá del comercio, afectando de lleno al entretenimiento.
De acuerdo con Reuters, al menos una docena de conciertos han sido suspendidos esta semana, golpeando la agenda de artistas como Yoshio Suzuki, KOKIA y KID FRESINO. El promotor Christian Petersen-Clausen relató que agentes de policía irrumpieron en un recinto de Pekín y cancelaron de inmediato cualquier show con presencia nipona, «sin espacio para negociar».
¿Deben los músicos y su público cargar con las consecuencias de los conflictos políticos?