En un anime dominado por mundos de fantasía, institutos imposibles e isekai en cadena, Kingdom juega a otra cosa: reconstruir, batalla a batalla, una de las etapas más crudas y largas de la historia de China.
En una era dominado por series de 12 capítulos y tramas breves, Kingdom desafía todas las lógicas al confirmar su continuación tras seis temporadas, afianzándose como uno de los pocos animes actuales que osa llevar a la pantalla la escala monumental del manga histórico de Yasuhisa Hara.
Tras el episodio final de su sexta temporada, Kingdom no deja lugar a dudas: el anime continuará adaptando el monumental manga histórico de Yasuhisa Hara. Este anuncio, respaldado por nuevo material promocional visual, confirma que la campaña bélica más extensa del anime contemporáneo sigue en marcha.
Kingdom siempre ha sido una anomalía dentro del panorama actual. Mientras muchas series nacen para tener una o dos temporadas y servir como escaparate del manga, aquí hablamos de:
No es solo una “nueva temporada más”: es la confirmación de que en plena era del anime corto sigue habiendo espacio para proyectos de largo recorrido, más cercanos a una crónica histórica que a una simple campaña promocional.
Sin entrar en spoilers específicos, la sexta temporada llega a una etapa en la que Kingdom abandona definitivamente el aura de “historia de orígenes” para adentrarse en un terreno mucho más complejo:
La nueva continuación llegará a un momento clave: esa “mitad incómoda” de las obras largas, donde ya se ha presentado el mundo y las piezas están colocadas, pero aún falta mucho camino hasta la resolución final. Es precisamente aquí donde muchas series pierden ritmo; Kingdom tiene que demostrar que puede convertir esta fase en su mayor fortaleza.
Otro motivo por el que este anuncio importa no está solo en la historia, sino en la propia trayectoria del anime. Kingdom comenzó su vida televisiva con dos temporadas producidas por Studio Pierrot (2012–2013), recordadas por muchos tanto por su ambición como por un uso del CGI que generó bastante debate.
A partir de la tercera temporada, la producción pasó a una colaboración entre Studio Pierrot y Studio Signpost, y ahí se notó un antes y un después:
La confirmación de una nueva etapa animada llega después de esta evolución, no antes. Es decir: no se renueva solo por inercia del nombre, sino porque la serie ha sabido ajustar su producción y afianzarse frente al público, especialmente entre quienes buscan algo más que el shōnen de fantasía habitual.
El manga histórico siempre ha tenido presencia en Japón, pero en el mercado internacional de anime, muchas veces ha quedado opacado por otros géneros más vistosos. En ese contexto, Kingdom funciona casi como la gran apuesta continuada por la guerra y la política a gran escala.
Su continuidad animada implica varias cosas:
Con más de 70 volúmenes publicados y una historia que sigue adelante en papel, la nueva continuación de Kingdom no es un simple epílogo estirado. Es, en realidad, una prueba de resistencia para la serie en tres frentes:
Si sale bien, Kingdom puede consolidarse como uno de los pocos proyectos del anime moderno que se atreven a contar una historia de guerra total sin recortar en escala ni en tiempo.
Shueisha ha publicado recientemente el volumen 77 del manga y ya prepara el 78, previsto para enero de 2026. Con tanto material todavía por adaptar, el anuncio de que el anime continuará más allá de la sexta temporada suena menos a “último esfuerzo” y más a confirmación de que el viaje está lejos de haber terminado.
En un medio donde muchas historias se quedan a medio camino, Kingdom sigue avanzando como sus ejércitos: despacio, a veces con tropiezos, pero sin dejar de conquistar terreno. La gran incógnita ahora no es si tendrá más anime, sino hasta dónde se atreverá la adaptación a acompañar la unificación de China en pantalla.
Información de base vía Anime News Network.
Fuente Original: Sitio web del anime Kingdom.
Análisis y perspectiva editorial por Hub-Anime.