Hay regresos que emocionan, pero el de Chainsaw Man solo promete pesadillas. Estamos a punto de cruzar la lĆnea donde la serie deja de entretener para empezar a aterrar.

Ya han pasado unos meses desde que se confirmó la adaptación del arco de los Asesinos Internacionales, pero os juro que sigo sin asimilarlo. LlevĆ”bamos mucho tiempo teorizando tras el Ć©xito de la pelĆcula de Reze, y saber que el anime por fin regresa es increĆble. Y agarraos fuerte, porque si la primera temporada o la pelĆcula os parecieron intensas, no estĆ”is preparados para lo que viene ahora.

Aunque aquel anuncio nos dejó claro que retomarĆ”n la historia justo donde la dejaron, todavĆa estamos a la espera de una fecha exacta o del formato en el que llegarĆ”. Pero, siendo sinceros, en el fondo todos sabĆamos que este regreso era solo cuestión de tiempo.
DespuĆ©s de todo, el paso de Denji por los cines dominó la taquilla con mĆ”s de seis millones y medio de espectadores. Con semejantes nĆŗmeros, dejar la adaptación a medias habrĆa sido un error imperdonable para los fans.
Ahora MAPPA sabe perfectamente lo que tiene entre manos. Como os decĆa al principio, esto no es una simple continuación; es el momento exacto en el que la historia de Tatsuki Fujimoto pierde el control por completo. Preparad el estómago, porque se viene el caos absoluto.

Ese caos absoluto se traduce en un cambio de rumbo radical. En cuestión de un par de episodios, la serie deja de ser un shonen de acción para convertirse en un thriller de terror psicológico y gore que no os dejarĆ” ni pestaƱear. El tono se vuelve asfixiante, la historia rompe cualquier lĆmite que conocĆamos y, os lo aseguro, a partir de este punto ya no hay vuelta atrĆ”s para nadie.
Adaptar esta pesadilla visual es un desafĆo monumental. Hasta ahora, MAPPA ha demostrado una ambición enorme y ya sabemos que no se cortan a la hora de animar violencia pura. AdemĆ”s, contar de nuevo con Tatsuya Yoshihara en la dirección es una garantĆa para inyectarle a la serie la brutalidad que exige esta nueva etapa.
Sin embargo, este arco cruza lĆneas que el anime aĆŗn no ha tocado. Por eso, el gran debate entre los fans es cómo van a manejar las escenas mĆ”s fuertes sin recurrir a la censura. El mejor ejemplo es la mismĆsima Quanxi y las relaciones Ćntimas que mantiene con su grupo de demonios. Llevar toda esta locura a la pantalla manteniendo intacta la esencia original es, sin duda, el mayor misterio de esta producción.

MĆ”s allĆ” de la sangre y las peleas, lo que de verdad impacta de este arco es el estado emocional en el que se encuentra Denji. Recordad esa escena final de la pelĆcula, con Ć©l esperando en la cafeterĆa con un ramo de flores a alguien que nunca iba a cruzar la puerta. Es de esas imĆ”genes que te destrozan por dentro. Ćl solo querĆa comer tostadas con mermelada y tener una vida tranquila, pero ese golpe de realidad lo dejó vacĆo, borrando de golpe cualquier rastro de su inocencia.
Por otro lado estĆ” Aki Hayakawa, que ha cambiado para siempre. Empezó siendo el tĆpico vengador solitario, pero ahora se ha convertido, casi sin querer, en el padre de una familia disfuncional. Siente un miedo real por perder a Denji y Power.
Y esta dependencia emocional es exactamente lo que busca Makima. Ella se dedica a mover los hilos, alimentando estos vĆnculos y dĆ”ndoles una falsa paz hogareƱa, solo para que el golpe duela mucho mĆ”s cuando decida arrebatĆ”rselo todo.

TodavĆa recuerdo la primera vez que leĆ esta parte: tuve que apartar el manga unos minutos para procesarlo. El arco empieza engaƱƔndonos con un clĆ”sico asedio de sicarios internacionales a tiros y espadazos. Pero de repente, el Demonio del Infierno entra en escena, arrastra a todos a su dimensión y las reglas de la realidad dejan de importar.
Aquà es donde aparece el Demonio de la Oscuridad. Su presentación es una de las mÔs inquietantes de la serie; es una imagen que te deja claro que los personajes se enfrentan a algo que no pueden comprender, dejÔndolos completamente indefensos.

Por si fuera poco, en el mundo real las cosas son igual de turbias. Al principio nos hacen creer que la gran amenaza es un inofensivo anciano alemƔn, pero resulta que Santa Claus es en realidad una mujer conectada al Demonio de las MuƱecas. Su poder es puro body horror: con un solo roce convierte a personas inocentes en marionetas homicidas controladas por su mente, creando un ejƩrcito grotesco a su entera voluntad.
Su verdadero objetivo es conseguir el poder absoluto para asesinar a la casi invencible Makima. Para lograrlo, orquesta un plan maestro: arrastrar a Denji al Infierno y ofrecer su corazón al temible Demonio de la Oscuridad.
Y hay un momento concreto en este arco que no voy a contar porque merece la pena vivirlo sin saber nada. Pero cuando llegue, entenderƩis por quƩ digo que MAPPA se la juega.

Sinceramente, creo que aquà nos jugamos mucho mÔs que ver animada la mejor parte del manga. Este es el momento de la verdad para MAPPA. Tienen que demostrarnos que son capaces de abrazar la locura de Tatsuki Fujimoto sin pisar el freno y, sobre todo, sin suavizar la historia para intentar agradar a todo el mundo.
A estas alturas, todos sabemos que van a hacer que las peleas luzcan increĆbles, de eso no hay duda. Pero el verdadero reto es otro: ĀælograrĆ”n que sintamos esa misma incomodidad, ese mismo “mal rollo” que tuvimos al leer el manga por primera vez? Si consiguen clavar ese salto de la acción pura al terror psicológico, os garantizo que Chainsaw Man se va a coronar como uno de los animes mĆ”s legendarios de esta dĆ©cada.
¿Y tú, crees que MAPPA estarÔ a la altura? ¿Qué escena temes que censuren? Déjamelo en los comentarios.