Hay finales que no se sienten como un “último arco”, sino como cerrar una puerta que llevas años empujando con cuidado. BEASTARS tiene ese tipo de despedida: íntima, incómoda, y lo bastante rara (en el buen sentido) como para que su hueco se note en cuanto desaparezca.
BEASTARS nació como una historia singular (drama psicológico, tensión social, deseo y culpa con colmillos), pero se despide con una puesta en escena muy de 2025/2026: Netflix en exclusiva, tráiler principal como pistoletazo y una colaboración musical pensada para que el final se sienta grande fuera del anime-fandom.
Y aquí está lo interesante: que el adiós de Legoshi no solo cierra una trama, también refleja cómo funciona la industria ahora. Cuando una producción une a Orange (CGI con identidad propia) con una plataforma global y un nombre como SEVENTEEN, el mensaje es claro: el final no quiere ser solo “bonito”. Quiere ser imposible de ignorar.
La productora TOHO animation reveló este domingo el vídeo promocional definitivo de la segunda entrega que cerrará BEASTARS. Según el anuncio, el desenlace de la serie se estrenará a nivel mundial en marzo únicamente a través de Netflix.
Dado que la tanda anterior de episodios se lanzó en diciembre, la conclusión llega sin apenas esperas. Esta táctica de publicación busca maximizar el impacto en la audiencia y generar una tendencia mediática inmediata en torno al final de la obra.
La sorpresa musical del avance llegó con la confirmación de SEVENTEEN: la formación de K-Pop prestará su voz al tema titulado “Tiny Light”, una pieza que servirá de telón de fondo emocional para los compases definitivos de la trama.
En términos prácticos, esto no es solo “poner una canción”: es una forma de ampliar el foco. Un final con una colaboración así busca que el público llegue por varios caminos a la vez (anime, plataforma, música, redes), y que el cierre de BEASTARS se viva como evento global.
En el apartado técnico, la batuta creativa permanece en manos conocidas: la producción continúa bajo la responsabilidad del estudio Orange, con Shinichi Matsumi de nuevo al frente de la puesta en escena y Nanami Higuchi firmando el guion. Esta continuidad pesa mucho, porque la fuerza de BEASTARS reside en su tono (esa mezcla tan particular entre lo visual y lo emocional), y alterar la “voz” de la serie en su tramo final se sentiría más como una ruptura que como una evolución natural.
Si algo ha distinguido a esta adaptación es que el CGI no se usa como atajo, sino como estilo: gestos medidos, atmósfera densa y una puesta en escena que sabe cuándo incomodar. Llegar al final con coherencia es, honestamente, lo mínimo que BEASTARS se merece.
Para la Parte 2, se anunciaron nuevas incorporaciones al reparto:
El avance también recordó a voces que se unieron en la primera parte de esta temporada final, como Shinichirō Miki (Yahya), Shigeru Chiba (Gosha) y Kōji Okino (Melon), remarcando que este arco es el “peso pesado” del cierre.
La serie irrumpió en la audiencia mundial con fuerza desde su estreno en 2019 a través del bloque televisivo [+Ultra] de Fuji TV. Su aclamación global no fue fortuita, sino el resultado de una narrativa audaz que diseccionó la fricción social, las crisis de identidad y los prejuicios sistémicos en un mundo complejo habitado por carnívoros y herbívoros.
La historia adapta el manga de Paru Itagaki, que concluyó en octubre de 2020 en la revista Weekly Shōnen Champion. Por eso, esta Parte 2 de la temporada final no es “una temporada más”: es la adaptación del tramo definitivo.
Hay un detalle que se nota cada vez más: las despedidas grandes ya no se construyen solo con historia y animación, sino con un ecosistema entero alrededor. Netflix en exclusiva empuja el final a un consumo más inmediato (más maratón, más conversación rápida en redes), y la colaboración con SEVENTEEN amplifica el alcance a audiencias que quizá no ven anime semanalmente, pero sí siguen la cultura pop global al día.
Eso no tiene por qué ser malo. Si BEASTARS siempre fue una serie “de tensión”, este modelo la convierte en tensión fuera de la pantalla también: clips circulando, el tema musical como ancla emocional y el tráiler como recordatorio de que aquí se viene a cerrar heridas, no a abrir una nueva saga. La pregunta real es si el final conseguirá lo más difícil: ser conclusión, no solo “momento”.
Información de base vía Anime News Network.
Fuente Original: Comic Natalie.
Análisis y perspectiva editorial por Hub-Anime.