El anuncio de The Moon on a Rainy Night confirma que el yuri moderno ha dejado de ser solo un nicho romántico para convertirse en un espacio de experimentación sensorial y social. En una industria que a menudo abusa del ruido visual, esta obra se posiciona como el desafío técnico más interesante de 2026: demostrar que el silencio puede ser el lenguaje más potente para construir una historia de amor.
La compañía REMOW ha detallado el equipo de producción de la adaptación al anime de The Moon on a Rainy Night (Amayo no Tsuki), el manga yuri de Kuzushiro. Junto al anuncio del staff se ha mostrado un nuevo visual teaser y una ilustración de colaboración con A Mangaka’s Weirdly Wonderful Workplace (Egao no Taenai Shokuba Desu), otra obra del mismo autor.
La dirección del anime estará a cargo de Tomoe Makino, conocida por su trabajo en Aharen-san wa Hakarenai, una comedia que ya exploraba las dificultades de medir la distancia emocional y física entre dos estudiantes. La serie será producida por el estudio CompTown.
El equipo creativo estará formado por un trío que combina sensibilidad narrativa y experiencia técnica. Al frente estará la directora Tomoe Makino (Aharen-san), que volverá a manejar las dinámicas sutiles entre personajes. Los guiones serán adaptados por Shogo Yasukawa (Food Wars! Shokugeki no Soma), garantizando una estructura sólida para la televisión, mientras que el diseño de personajes y ambiente correrá a cargo de Ayumi Nishibata (Otherside Picnic), cuya trayectoria con atmósferas urbanas y relaciones entre mujeres en clave de misterio y ciencia ficción resulta clave para este proyecto.
Junto al anuncio del staff, REMOW publicó una breve intervención de Kuzushiro, que ayuda a entender el enfoque de la obra. Sobre los temas centrales, el autor comenta que:
“Todos llevan consigo inquietudes y batallas que no son evidentes a primera vista… Aunque las protagonistas sean estudiantes de secundaria, los desafíos que enfrentan son esos que cualquier persona encuentra a lo largo de su vida”.
Es decir, el manga utiliza el marco del instituto pero apunta a preocupaciones adultas: identidad, soledad, barreras de comunicación, culpa, miedo a depender de otros. Kuzushiro también subraya el papel del equipo de animación:
“El profundo entendimiento y afecto del equipo de producción por los personajes brilla en cada parte del anime”.
Más allá del elogio lógico en este tipo de anuncios, la frase marca una expectativa clara: se espera una adaptación que respete los silencios, las pausas y la gestualidad mínima que definen la obra original.
Todo comienza una tarde de lluvia, cuando Saki, que llega tarde a su lección de piano, se topa de forma inesperada con una chica tan cautivadora como reservada. Al día siguiente, descubre que esa persona es Kanon, quien se ha convertido en su nueva compañera de clase.
No tarda en saber que Kanon vive con una pérdida auditiva y que tiende a mantener a los demás a cierta distancia con una actitud fría y distante. Lo que podría parecer una barrera permanente se convierte en el corazón de la historia: Saki comienza a explorar formas de conectar y acercarse, y en ese camino no solo comprende mejor a Kanon, sino que también empieza a identificar emociones propias que antes no lograba reconocer.
El manga se publicó por primera vez en la plataforma Comic Days de Kodansha en 2021, y su volumen 11 tiene previsto salir a la venta el 20 de enero. Con ese recorrido, la serie llega al anime con un material original lo bastante desarrollado como para aspirar a una adaptación consistente y no solo a una carta de presentación incompleta.
En un panorama donde el yuri alterna entre la comedia ligera de club escolar y los dramas intensos, The Moon on a Rainy Night apunta a un hueco muy concreto: el de las historias de conexión íntima atravesadas por la discapacidad y el malentendido cotidiano.
A diferencia de otros romances entre chicas que se apoyan en malentendidos cómicos o en giros melodramáticos, aquí el conflicto principal pasa por cómo aprender a estar con alguien cuya experiencia del mundo (y del sonido) es radicalmente distinta. La presencia de una protagonista con discapacidad auditiva abre también la puerta a que el anime explore:
Con un equipo que ya ha trabajado en historias donde los matices pesan más que los grandes gestos, y un autor centrado en las luchas invisibles que cargan sus personajes, The Moon on a Rainy Night se perfila como uno de los títulos yuri a seguir para quienes buscan algo más que “solo” chicas monas bajo la lluvia.
Información de base vía Anime News Network.
Fuente Original: Nota de prensa.
Análisis y perspectiva editorial por Hub-Anime.