Solo Leveling fue el terremoto, pero no el fin del mundo. Desde entonces, cada nuevo anuncio de adaptación de manhwa se siente menos como una rareza y más como la nueva norma.
El éxito mundial de Solo Leveling y la llegada de proyectos como The Boxer han cambiado las reglas del juego: el manhwa ha pasado de ser “la alternativa digital al manga” a convertirse en la cantera principal de nuevas adaptaciones. A diferencia del manga tradicional, los webtoons manejan un formato vertical, ritmos de lectura pensados para móvil y una sensibilidad visual muy alineada con el consumo en streaming. En este contexto, elegir bien qué obras adaptar ya no es una simple apuesta creativa: es una decisión estratégica que puede marcar la parrilla de anime de toda una década.
Los diez títulos de esta lista tienen algo en común: todavía no tienen anuncio oficial de anime, pero mantienen a la comunidad en vilo. No hay tráilers, ni estudios confirmados, ni fechas filtradas. Solo rumores, deseos y un punto de presión constante sobre las productoras. Son obras que combinan potencial comercial (fandom masivo, memes, merchandising obvio) con una calidad narrativa que aguanta el paso del tiempo.
Si estás cansado de héroes dramáticos salvando reinos con discursos inspiradores, Greatest Estate Developer propone otra solución: salvar el mundo con planos, tuberías y una cara de psicópata que se ha convertido en meme oficial de medio internet.
Este manhwa es el candidato ideal para ocupar el hueco de “comedia técnica” que dejó Dr. Stone. Su protagonista, Lloyd Frontera, no es un héroe ejemplar, sino un tipo que usa sus conocimientos de ingeniería civil para salir de apuros en un mundo de magia y nobleza. Las expresiones faciales extremas de Lloyd se han convertido en material de memes constante en redes, lo que lo coloca en una posición privilegiada para una adaptación que viva tanto en la pantalla como en TikTok y Reddit.
A nivel de números, se mantiene en el Top 5 de títulos más leídos en Webtoon, y su combinación de humor absurdo, construcción de mundos y “planes imposibles” encaja de lleno con el público que echa de menos animes donde la ciencia (o, en este caso, la ingeniería) sea la verdadera protagonista de las soluciones. Parece pensado para una generación que disfruta viendo a un genio manipular sistemas más que blandir espadas.
La historia gira en torno a un estudiante de ingeniería que acaba dentro de una novela de fantasía como un noble de tercera categoría destinado al fracaso. En lugar de aceptar su papel secundario, decide reformular el mundo a base de proyectos de construcción: puentes, sistemas de riego, redes de alcantarillado y todo tipo de “milagros” técnicos que parecen magia a ojos de los habitantes del reino.
Muchos fans señalan a CloverWorks como el estudio ideal: su forma de manejar la expresividad facial y la iluminación podría convertir las muecas de Lloyd en auténticas escenas virales. El gran desafío estaría en mantener el ritmo de la comedia física sin quemar los chistes: el atractivo del manhwa está en cómo alterna momentos de explicación técnica con situaciones ridículas, y una mala adaptación podría convertirlo en una colección de gags repetidos.
Gancho: el único protagonista isekai que te enseña a diseñar carreteras mientras negocia con nobles que no saben ni qué es un plano.
Con un título que suena a cliché absoluto y un interior que es pura cirugía emocional, SSS‑Class Suicide Hunter es el típico webtoon que muchos juzgan por la portada y descubren demasiado tarde que era una obra de culto en potencia.
En plena saturación de historias de “torres” y “sistemas”, este manhwa destaca porque no se centra solo en el power‑up, sino en las consecuencias emocionales de vivir en un entorno donde morir y volver a empezar es parte de la mecánica del mundo. Es considerado por muchos lectores como una “obra de culto” moderna, con valoraciones altísimas en comunidades como Anime‑Planet.
En lugar de ser simplemente “el anime de torres definitivo”, SSS‑Class Suicide Hunter pone el foco en temas como el trauma, la empatía y el peso de las decisiones repetidas. Da la sensación de que podría ser la producción que demuestre, de manera definitiva, que el subgénero de torres aún tiene una obra maestra sin adaptar que va más allá de los clichés gamer.
El protagonista vive obsesionado con un héroe que lo eclipsa en todo, hasta que obtiene una habilidad que le permite reiniciar su vida al morir y repetir los mismos eventos, cada vez con más información y, también, más cicatrices. Cada bucle lo obliga a enfrentarse a versiones distintas de las mismas personas, descubriendo capas de dolor y humanidad que antes ignoraba.
Un candidato lógico sería A‑1 Pictures, capaz de equilibrar el brillo de la fantasía con el drama humano. El punto más delicado de la adaptación estaría en el arco de la “Biblioteca Blanca”, una sección del manhwa que exige una dirección artística casi poética: espacios abstractos, simbolismo y una representación del tiempo que salga de lo literal.
Gancho: la serie que puede convencer incluso a los haters de las historias de torres de que todavía queda algo grande por contar.
Si alguna vez te has preguntado qué pasaría si una IA del futuro cayera en el cuerpo de un guerrero de artes marciales del pasado, Nano Machine es literalmente esa fantasía llevada al extremo.
El género Murim (artes marciales coreanas) está en plena expansión, pero todavía no ha encontrado su gran referente en formato anime 2D a nivel global. Nano Machine mezcla clanes antiguos, conspiraciones internas y nanotecnología del futuro, creando un contraste que funciona como gancho inmediato para lectores de acción en todo el mundo.
Domina los rankings de lectura de acción masculina y parece hecho a medida para un público que quiere peleas brutales, giros de poder constantes y un protagonista que evoluciona tanto por dentro como por fuera. Si se adaptara bien, podría convertirse en el primer gran anime de murim con impacto internacional, algo que todavía no existe en el panorama actual.
Un joven despreciado dentro de su propio clan recibe, desde el futuro, un sistema de nanomáquinas que se alojan en su cuerpo y reescriben su destino. A partir de ahí, su trayectoria pasa de ser la de un paria condenado a morir pronto a la de un guerrero que puede analizar, optimizar y llevar al límite cada técnica marcial, con una frialdad casi robótica.
Muchos fans señalan a MAPPA como la opción ideal, por su experiencia con series donde la violencia cruda y las coreografías de combate son centrales. El gran desafío sería mantener la esencia del manhwa sin suavizar en exceso la brutalidad: la evolución de Yeo‑woon tiene sentido precisamente porque el mundo en el que vive es despiadado, y una censura excesiva diluiría el impacto.
Gancho: un choque frontal entre tradición marcial y ciencia ficción que podría inaugurar la era del murim en el anime.
En un océano de protagonistas sacrificados, Trash of the Count’s Family propone algo mucho más honesto: un tipo que solo quiere tumbarse a vivir de la renta… y al que el universo se empeña en convertir en leyenda.
El cansancio hacia el héroe abnegado y siempre dispuesto a sacrificarse es real. Cale Henituse, en cambio, es un personaje que solo aspira a una vida tranquila y lujosa, pero termina involucrado en conspiraciones políticas, guerras y grandes misiones por simple inercia. Esa subversión del rol clásico es una de las razones por las que la obra es tan querida tanto en su versión de novela como en manhwa.
Es una de las propiedades estrella dentro del catálogo de Ize Press y tiene la capacidad de llenar el hueco de historias con estrategia, política y construcción de mundo sin abusar del romance forzado. El apoyo equilibrado de lectores tanto masculinos como femeninos refuerza su atractivo como adaptación mainstream.
El protagonista despierta dentro de una novela que ya conocía, encarnando al “basura” de la familia de un conde, destinado a un futuro miserable. Con memoria metatextual del mundo en el que ha caído, decide hacer exactamente lo contrario a lo que se espera de él, manipulando eventos y personas para conseguir la vida cómoda que ansía. El problema es que sus maniobras derivan, una y otra vez, en gestas heroicas.
Un candidato interesante sería P.A. Works, conocido por su estilo limpio y detallado, perfecto para representar la estética de nobles, mansiones y paisajes políticos complejos. El reto principal sería gestionar la enorme cantidad de personajes secundarios sin perder claridad ni ritmo: el encanto de la serie está tanto en Cale como en el elenco que lo rodea.
Gancho: el genio perezoso que intenta no hacer nada… y termina convirtiéndose en la fuerza más influyente del continente.
Si Vagabond tuviera un primo coreano obsesionado con las artes marciales y el contraste entre luz y sombra, probablemente se llamaría Legend of the Northern Blade.
Entre todos los manhwas de esta lista, este es quizá el más exigente a nivel artístico. Su estilo gráfico es radicalmente distinto al estándar del webtoon: sucio, dinámico, lleno de pinceladas que parecen salirse de la página. Es el tipo de cómic que muchos críticos comparan con la ilustración tradicional y que podría convertirse, bien adaptado, en el equivalente moderno de un Samurai Champloo o un Vagabond animado.
La comunidad de fans es conocida por ser especialmente purista con la animación: no quieren una versión “aplanada” del estilo, sino algo que respete la fuerza y el ritmo de las peleas de espada. Justo por eso, da la sensación de que si esta obra se lleva al anime, lo hará con la intención de convertirse en un referente visual, no solo en un título más de acción.
Tras la caída de una secta legendaria encargada de proteger el norte, el hijo del líder superviviente crece entre ruinas y secretos. Cuando la verdad sobre la traición sale a la luz, comienza un viaje de venganza y reconstrucción en el que la espada no es solo un arma, sino un lenguaje completo de emociones reprimidas y promesas rotas.
Muchos señalan a Wit Studio como la apuesta más lógica: su historial con Attack on Titan y otros proyectos de acción estilizados demuestra que pueden manejar coreografías complejas y propuestas visuales muy marcadas. El desafío sería preservar el trazo único del manhwa sin convertirlo en una versión demasiado limpia que pierda parte de su carácter.
Gancho: una coreografía de espada pensada para que cada golpe sea un cuadro digno de galería.
En un mercado saturado de fantasía y mundos alternativos, Bastard recuerda que el terror más incómodo sigue siendo el que se esconde en casa… y en la familia.
Con el auge de los K‑dramas de suspenso en plataformas globales, resulta casi extraño que Bastard no tenga ya una adaptación animada o de acción real. Es una historia contenida, con un arco definido y una tensión que no depende del susto fácil, sino de ver cómo un hijo intenta sobrevivir a la presencia de un padre asesino en serie.
Es también una de las obras mejor valoradas históricamente en Webtoon, y llenaría un vacío en el anime actual: el de los thrillers de terror doméstico, un terreno que la animación japonesa ha tocado pocas veces con la misma sutileza que el drama coreano.
El protagonista vive con su padre, un hombre respetado en público pero monstruoso en privado. Obligado a participar, de una forma u otra, en sus crímenes, el chico vive permanentemente entre la culpa, el miedo y la planificación de una posible escapatoria. La historia arranca de verdad cuando una nueva posible víctima entra en su vida… y decide que, por primera vez, no va a mirar hacia otro lado.
Un estudio como Madhouse, especialmente con la sensibilidad que mostró en su época de Death Note, podría ofrecer el equilibrio perfecto entre oscuridad atmosférica y control del tempo psicológico. La clave estaría en mantener la tensión sin abusar del gore: la verdadera violencia de Bastard está en la relación padre‑hijo, no en los litros de sangre.
Gancho: “Tu padre es un asesino en serie y tú eres su cómplice. ¿Hasta dónde estás dispuesto a seguir fingiendo que todo está bien?”.
Atrapada en el cuerpo de la villana de un videojuego donde todos los caminos llevan a su ejecución, Penelope Eckhart no lucha por el amor del príncipe, sino por lo más básico: sobrevivir un día más en una familia que la odia y ante héroes destinados a matarla.
Mientras el género de reencarnación en villanas (Otome Isekai) inunda el mercado, Villains Are Destined to Die se destaca al llevar la premisa a su conclusión más lógica y tensa: el miedo constante a la muerte. No se trata de reformar su personaje o encontrar el romance verdadero; se trata de pura supervivencia en un sistema de juego hostil donde su barra de “afecto” con cada personaje es visible y, si cae a cero, significa su fin.
La obra ha conquistado a una audiencia global masiva, manteniéndose consistentemente en lo más alto de las listas de Webtoon y generando intensos debates en foros. Su éxito demuestra el apetito por historias de protagonistas femeninas inteligentes, estratégicas y emocionalmente resilientes, que usan su ingenio y conocimiento del “guion” para manipular un destino escrito.
Tras un accidente, una joven despierta como Penelope Eckhart, la despreciada hija adoptiva de un duque y la villana principal del videojuego de rol “Love of Princess” que solía jugar. El problema: en todos los finales del juego original, Penelope es condenada a muerte o abandonada. Armada solo con su conocimiento de las tramas y personajes, debe navegar un mundo lleno de desconfianza y odio, aumentando artificialmente el “índice de afecto” de los peligrosos miembros de la familia Eckhart y de los posibles intereses amorosos, mientras investiga secretos familiares para encontrar una ruta de escape que el juego nunca contempló.
Un estudio como CloverWorks sería una opción excepcional. Son maestros en manejar expresiones faciales sutiles y microgestos que transmiten una gran carga emocional (como se ve en ‘Spy x Family’ o ‘The Promised Neverland’), algo crucial para una historia donde el protagonista debe fingir constantemente. Además, su habilidad para crear atmósferas opresivas y bellas, pero cargadas de tensión, sería perfecta para el mundo lujoso y gélido de los Eckhart.
El reto principal sería trasladar el intenso monólogo interno de Penelope, sus cálculos y su miedo, sin que la narración se vuelva estática. La solución podría estar en una dirección creativa que utilice la interfaz de juego (las barras de afecto, las ventanas de opción) de forma dinámica e integrada en la acción, y en un diseño de sonido que acentúe la presión psicológica que sufre en cada escena.
Gancho: El juego no ofrece un final feliz para la villana. Ella tendrá que hackear el sistema, manipular a sus enemigos y reescribir las reglas para tallar uno propio.
Este manhwa destacaba por mezclar ciclismo urbano, estética streetwear y drama callejero. Era el candidato ideal para atraer a un público joven interesado en la moda y el estilo de vida urbano, más allá de los torneos clásicos.
Veredicto del análisis: el potencial comercial y cultural de Wind Breaker era enorme, pero el caso de plagio la ha convertido en un ejemplo de cómo un fallo ético puede destruir una IP. A diferencia del resto de títulos de esta lista, esta obra tiene la línea de meta hacia el anime prácticamente sellada.
Cuando una historia de venganza se combina con una torre llena de dioses, traiciones y recompensas imposibles, el resultado es algo como Second Life Ranker.
Tras el final de las primeras grandes sagas de Solo Leveling, muchos fans buscan una nueva historia con un protagonista decidido a subir peldaños no solo por poder, sino por una venganza muy personal. Second Life Ranker encaja exactamente ahí: su audiencia en KakaoPage es enorme y el tono directo de su acción resulta atractivo para quienes quieren menos charla y más decisiones contundentes.
Llena el nicho de las historias donde el héroe escala una torre no para salvar al mundo, sino para ajustar cuentas con fuerzas que lo sobrepasan. Da la sensación de que podría convertirse en “el otro gran anime de torre” si se maneja bien la comparación inevitables con títulos previos.
El protagonista descubre que su hermano gemelo murió en circunstancias sospechosas tras participar en un juego letal ligado a una torre que conecta con otras dimensiones. Armado con el diario que dejó atrás, decide entrar él mismo en la torre, utilizando la información del cuaderno para anticipar peligros, explotar debilidades y avanzar más rápido de lo que debería ser posible, siempre con la venganza como objetivo.
BONES vuelve a sonar como opción sólida gracias a su capacidad para crear escenas de combate claras y potentes. El desafío, en este caso, estaría en evitar que la serie se perciba como “otro anime de torre más”: la clave sería enfatizar la dimensión emocional de la venganza y el uso del diario como herramienta narrativa.
Gancho: un diario heredado, una torre que es casi un infierno y un protagonista que no piensa dejar a ningún dios sin rendir cuentas.
Cuando crees que ya lo has visto todo en historias de superpoderes, aparece Jungle Juice y te propone algo tan extraño como irresistible: estudiantes mutados en humanos‑insecto luchando por sobrevivir en un ecosistema que los odia.
La premisa de “insectos como superpoderes” es fresca, visualmente potente y se distingue rápido de los modelos más clásicos de héroes con capas y spandex. Además, Jungle Juice forma parte del Super String Universe de YLAB, un universo compartido de series coreanas interconectadas. Adaptarla no solo significaría tener un anime atractivo por sí mismo, sino abrir la puerta a crossover y proyectos conjuntos a lo estilo Marvel en el ámbito del webtoon.
Los diseños de personajes mitad humanos, mitad insectos, son oro para la animación y el cosplay. La obra también conecta con un público joven que busca ambientaciones académicas distintas a las de My Hero Academia, con conflictos más crudos y una naturaleza hostil que forma parte activa del enemigo.
Un estudiante aparentemente normal ve su vida destrozada cuando, tras usar un insecticida especial llamado “Jungle Juice”, desarrolla características de insecto. Esto lo arrastra a un mundo oculto donde otros jóvenes mutados luchan por sobrevivir, mientras organizaciones desconocidas juegan con sus vidas desde las sombras.
Un estudio como Trigger podría explotar al máximo la estilización y exageración visual que piden estos diseños de exoesqueletos y alas. El principal reto técnico sería la complejidad de animar estas transformaciones y detalles anatómicos sin que la producción se vuelva insostenible.
Gancho: nunca un insecticida tuvo consecuencias tan épicas: mutaciones, supervivencia y alas a contracorriente en un mundo que quiere borrarte.
Parece evidente que el camino abierto por Solo Leveling no se va a cerrar pronto. Cada uno de estos diez manhwas cubre un flanco distinto del mapa: desde la comedia técnica hasta el thriller psicológico, pasando por murim futurista, politicking isekai, gatos superpoderosos o ciclismo urbano. Si siquiera una parte de esta lista llega al anime con una adaptación a la altura, la conversación sobre “qué es un anime” y “de dónde vienen las grandes historias” va a girar aún más hacia Corea.
Para la industria japonesa, la decisión ya no es si colaborar con el manhwa, sino cómo hacerlo sin perder identidad ni calidad. Para el fandom, la pregunta es otra: ¿cuántas de estas obras preferimos descubrir primero en papel/pantalla táctil, y cuántas queremos que nos exploten directamente en formato animado? Lo que está claro es que, vista esta lista, el radar de cualquier fan de anime que mire al futuro debería empezar a vigilar muy de cerca el ecosistema de webtoons.
Esta selección de datos y contexto se apoya en las siguientes fuentes verificables. El análisis y las proyecciones son responsabilidad editorial de Hub-Anime.