Hay animes que vuelven por inercia… y luego está Chained Soldier, que regresa en 2026 con un cambio tan bestia de estudio que parece más una segunda oportunidad que una simple temporada 2. La duda real ya no es “¿vuelve?”, sino “¿es este el rescate que la serie necesitaba para dejar de ser un meme técnico?”.
En una industria donde el “ya tiene anime” se usaba como sello de éxito automático, el caso de Mato Seihei no Slave va en dirección contraria. Tras una primera temporada recibida con un “meh” bastante sonoro, el cambio a Passione suena a admisión de culpa: el estándar visual que tenían no bastaba para que la franquicia sobreviviera más de un par de años. Que un comité de producción mueva ficha así en plena guerra de secuelas es una señal clara de que el fan-service técnico ya es condición mínima, no un extra.
La espera ha terminado: la segunda temporada de Chained Soldier se ha estrenado en enero de 2026 con un cambio de estudio que se nota desde el primer plano. La serie deja atrás a Seven Arcs y pasa a manos de Passione, un estudio conocido por manejar sin complejos la mezcla de acción frenética y ecchi en títulos como Ishura y High School DxD Hero.
El primer episodio ya ha dejado claras las cartas: hay una mayor fidelidad al diseño de personajes de Yōhei Takemura, especialmente gracias al trabajo de Keiya Nakano, que ha dado a las Comandantes un sombreado más rico y una expresividad que muchos fans consideran claramente superior a la de la temporada anterior.
A nivel de emisión, el anime se puede ver en AT-X en Japón (cadena conocida por sus versiones con menos restricciones visuales) y a nivel internacional a través de HIDIVE. Parte del ruido en redes gira precisamente alrededor de eso: qué diferencias habrá en censura entre la emisión japonesa y la versión global.
El movimiento de pasar a Passione encaja perfectamente con el modelo de negocio de 2026 para este tipo de obras. En un título como Chained Soldier, la verdadera gasolina económica no es solo el simulcast, sino los Blu-ray y las ediciones físicas, donde la audiencia espera:
La primera temporada no terminaba de justificar ese “salto” para mucha gente. Esta segunda, en cambio, se siente pensada para que el fan diga: “vale, ahora sí tiene sentido pagar por la versión completa”. Y eso es clave si la IP quiere mantenerse viva más allá de una oleada de memes en redes.
Además, el hecho de que el volumen de búsquedas en Google se haya disparado tras la emisión del primer capítulo (sobre todo en torno a las nuevas transformaciones de Yuuki y al tema de la censura) indica algo sencillo: cuando cuidas el acabado visual, el interés no solo se mantiene, sino que rebota.
Como siempre, el estreno ha llegado acompañado de un buen terremoto en foros y redes. Los comentarios que más se repiten apuntan a lo mismo:
“Por fin le dan el presupuesto y el estudio que esta obra merecía. El diseño de Kyoka es increíble ahora”.
“Passione nunca falla cuando se trata de adaptar mangas con este nivel de ‘recompensas’. Solo espero que mantengan la consistencia en las peleas”.
“¿Alguien sabe si la versión de HIDIVE tendrá censura? El cambio de arte es brutal”.
La lectura rápida sería:
Más que la historia de “un prota que consigue poderes”, Chained Soldier es la historia de un sistema que está torcido desde la base. Japón convive con portales abiertos a una dimensión llamada Mato, de donde salen tanto monstruos como un recurso extraño: los “Melocotones”, capaces de dar habilidades especiales solo a las mujeres. Esa desigualdad genera un mundo donde las Unidades Antidemonios son la fuerza real en el tablero.
En ese contexto aparece Yuuki Wakura, un estudiante corriente que acaba atado (literalmente) a Kyoka Uzen, capitana de la Séptima Unidad. Kyoka puede convertirlo en su “esclavo” durante el combate, desbloqueando un poder que él no tendría de otra manera, a cambio de un sistema de recompensas muy físicas y nada sutiles. La gracia de la serie está en cómo mezcla jerarquía militar, batallas contra demonios y fantasía de sumisión sin intentar disimular el tipo de público al que apunta.
El manga, firmado por Takahiro (guion) y Yōhei Takemura (arte), se mueve dentro del seinen con un ADN claro: acción sobrenatural, política interna entre unidades y un ecchi que forma parte del contrato desde la primera página.
Esta segunda temporada entra directamente en la Reunión de Comandantes, uno de los arcos más esperados por los lectores. No es relleno, es un punto de inflexión:
De ahí que tantos ojos estén puestos en cómo Passione resuelve estas escenas. Si este arco se adapta bien, Chained Soldier puede ganar el respeto que la primera temporada no terminó de conseguir.
💡 Nota del Editor: Todo el equipo huele a una intención muy concreta: convertir lo que antes era “adaptación floja de un manga potente” en un producto que el propio fandom pueda presumir sin excusas.
La gran pregunta de esta temporada no es si el cambio a Passione se nota (se nota desde el primer episodio…), sino si ese salto visual será suficiente para que Chained Soldier deje de estar en la categoría de “podría estar mejor hecho” y pase al grupo de ecchis de referencia de 2026.
A nivel industria, este movimiento deja un mensaje claro para otros comités de producción: sacar una adaptación mediocre de un manga popular ya no es algo que el público trague por costumbre. Si la cosa sale fría, la gente se va a otra serie… o, como aquí, empieza a pedir un cambio de enfoque. Que una IP reciba una segunda temporada con cambio de estudio es casi una advertencia: o mejoras, o te quedas atrás.
Si la animación de los combates de las Comandantes se mantiene estable y el fan-service técnico sigue al nivel del estreno, esta temporada 2 puede convertirse en el ejemplo de cómo rescatar una franquicia a tiempo. Si el presupuesto se diluye por el camino, quedará como una oportunidad a medias… pero incluso así ya habrá marcado un precedente: las cadenas, al menos, ya no las pone la animación.
Datos técnicos vía Anime News Network (Ficha Técnica Temporada 2).
Fuente de emisión oficial: HIDIVE News (Estreno sin censura – 8 de enero).
Análisis y perspectiva editorial por Hub-Anime.